Al igual que la energía de los ríos, la energía eólica lleva acompañando al hombre durante siglos, moviendo aspas de molinos, o empujando las velas de barcos milenarios.
En la actualidad la energía eólica representa la energía renovable que más avances técnicos experimentó.
Los padres de la nueva enerxía eólica, están sin duda en Dinamarca, y con su gran precursor Poul la Cour (1846-1908).
El viento es fundamentalmente, una consecuencia de la radiación solar que incide sobre la Tierra y que origina el calentamiento de las masas de aire que la circundan. Al calentar de forma desigüal la superficie del planeta en función de la latitud, se provocan unas diferencias de presión que el flujo de aire tiende a igualar.
Se debe a la energía cinética del aire, la potencia que se obtiene es directamente proporcional al cubo de la velocidad del viento, por tanto pequeñas variaciones de velocidad, dan lugar a grandes variaciones de potencia.
Para la producción eléctrica se utilizan unas máquinas que se denominan aerogeneradores.
Existen dos tipos de instalaciones eólicas:
El desarrollo tecnológico actual, así como un mayor conocimiento de las condiciones del viento en las distintas zonas, esta permitiendo la implantación de grandes parques eólicos conectados a la red eléctrica en todas las comunidades autónomas.
En resumen la máquina eólica se divide en estos elementos: