El mar es sin duda una de las fuentes potenciales de energía más grandes que existe, desde el emplazamiento de parques eólicos “off-shore” hasta el aprovechamiento de las mareas o de las olas, presenta un panorama de futuro, lleno de expectativas, aunque en la actualidad no exista un desarrollo tecnológico adecuado.
Históricamente en la provincia de A Coruña, existen instalaciones que aprovechaban este tipo de energía, como los molinos de Acea da Ma, en Culleredo o el molino das Aceñas en Narón. En los dos casos se aprovecha la crecida de las mareas para mover las ruedas.
Según el tipo de aprovechamiento, la energía del mar se divide en:
La central más grande del mundo, de este tipo, se encuentra en Francia, en el estuario de Rance, tenía una potencia instalada de 240 Mw y cerró después de varias décadas funcionando.
La planta más grande del mundo, se encuentra en Wizhinja (India) con una potencia instalada de 150 Kw.
Fuente: INEGA
Otro tipo de tecnología usada es la que aprovecha el movimiento superficial de las olas, usando grandes cilindros para aprovechar la diferencia de altitud que se produce entre los picos de las olas, y así comprimir el aire, que a su vez moverá las turbinas que generarán la electricidad. Existen varias instalaciones de este tipo en Europa, en Escocia y Portugal, siendo esta última la más grande de ellas con unha potencia de 3 Mw, en la primera fase, de un proyecto que llegará a los 24 mw (proyecto Pelamis).
Aprovechamiento de la capacidad térmica del mar; la diferencia de temperaturas, entre el agua de la superficie, y el auga de las profundidades marinas puede tener más de 20 ºC en una distancia inferior a 100 metros. Estos cambios tan bruscos de temperatura, se producen en zonas tropicales, siendo mucho menor, en aguas distantes del ecuador.
Este sistema se basa en la condensación de gases a partir de agua fría, y su evaporación por medio de agua caliente, en este proceso, se libera energía.
En la actualidad existe una planta de 1 Mw en la costa de Hawai, y otro similar en Japón.