Los biocombustibles son los combustibles que se producen a partir de la biomasa y que se consideran por lo tanto una energía renovable. Se pueden presentar en estado:
Dentro de los biocombustibles, los biocarburantes abarcan el subgrupo caracterizado por la posibilidad de su aplicación a los actuales motores de combustión interna (motores diésel y Otto). Normalmente se presentan en estado líquido. Los biocarburantes proceden de materias primas vegetales, a partir de transformaciones biológicas y físico-químicas.
En este momento se encuentran desarrollados dos tipos:
El producto obtenido, es un sustituto del diésel normal, aunque de momento suele emplearse mezclado con este, en proporciones de un 50%, a partir de la transesterificación de aceites vegetales y grasas animales con un alcohol ligero, como metanol o etanol.
En España en el año 2004 se produjeron 13.000 toneladas de biodiésel (Fuente: eurObserver)
Sin embargo, en otros cultivos como los cereales la energía se encuentra almacenada como carbohidratos más complejos como el almidón, que tiene que ser hidrolizado antes de su fermentación a bioetanol, y que se utiliza como aditivo en las gasolinas. Este compuesto suple los tradicionales combustibles fósiles y mejoran el comportamento ambiental de estos.
Se produjeron 194.000 toneladas durante el año 2004 en España (Fuente: eurObserver)
El biogás se obtiene por la descomposición de la materia orgánica, principalmente en las aguas residuales (las depuradoras tienen un enorme potencial), los residuos ganaderos, los residuos biodegradables industriales (como los derivados de la industria cervecera, azucarera, etc.), en condiciones anaeróbicas y por acción directa de microorganismos, la composición suele ser de metano (CH4) entre un 50 y un 75%, y dióxido de carbono (CO2) entre un 25 y 50 % además también puede contener hidrógeno y sulfuro de hidrógeno, en pequeñas concentraciones.
El valor calorífico del biogas, es aproximadamente 6 Kwh/m³

Planta de Bioetanol en Teixeiro, Curtis (Galiza)
Fuente: Abengoa